JOSÉ MARÍA DÍEZ

 

 

NORUEGA: EL ALMA SUBLIME 

 

ANTECEDENTES

Mi interés por la cultura nórdica se inició en la infancia, cuando tuve la ocasión de ver un film clásico en pantalla grande: The Vikings, del director norteamericano Richard Fleischer. Pero tuvieron que pasar algunos años hasta que hiciera mi primer viaje a Noruega. Los días transcurridos allí resultaron ser una experiencia iniciática que, en cierto modo, dieron un sentido ligeramente distinto a mi actividad artística. Recorrí el país De Oslo a Bergen, pasando por lugares y ciudades que me fascinaron por su belleza: Jostedalsbreen, Lillehammer, Alesund, Loen, los grandes fiordos… Fueron días en los que recibí estímulos visuales que penetraron mi entendimiento y que modificaron la manera que entonces tenía de entender el arte. Pero también influyeron en mi actitud vital, afectada por el mundo competitivo en el que me desenvolvía.

Entonces estaba más centrado en el diseño de interiores (que era mi actividad principal por aquellos días), pero siempre dedicaba un tiempo a la pintura al óleo, que acusaban un marcado carácter realista, aunque muy poético. Solía reflejar el espacio transitado: arquitecturas y escenarios naturales de paisajes que había vivido experiencias cotidianas o sublimes. A partir de la experiencia noruega, sin embargo, los matices van cambiando en mi pintura, y se desdibujan. Se empezaron a entrever unos primeros matices que después alterarían casi por completo la visión y la técnica. Tanto es así que, pasado un tiempo, aquella experiencia me dio pie para abandonar totalmente el diseño y dedicarme exclusivamente al arte.

Soy consciente de que el hecho de abandonar el color y empezar a experimentar con la gama de grises del grafito se debe a mi primer viaje a Noruega. Así nacieron algunas series, ya lejanas en el tiempo, en las que las geografías inexactas y difíciles de localizar se convirtieron en el motivo principal que transformó mi obra. La presente serie no es más que la culminación de todo este proceso.

 

GENESIS Y DESARROLLO

En 2018 volví al país escandinavo con una predisposición plena, y muy consciente de que necesitaba afrontar una serie explícitamente noruega. Centrado en Skudeneshavn y Haugesund, hice incursiones en senderos que me llevaron hasta escenarios que eran una continuación del primer viaje, corregida y aumentada. Rogaland y Hordaland, llenas de esplendor, fueron una explícita invitación a disfrutar de sus paisajes y a acercarme a su forma de vida. Con la mirada abierta, y entusiasmado por recoger cada detalle de cada lugar, fui poniendo los cimientos del proyecto que tenía en mente.

Ya en España, y después de unos meses de reflexión, empecé a madurar las primeras sugerencias de todo lo que había quedado en mi interior de las andanzas noruegas. A mediados de 2019 salieron los primeros bocetos, y en noviembre acabé la primera obra de la serie, que por entonces llevaba el título provisional de La huella noruega. No era algo definitivo, sólo una clara referencia a la honda señal que habían dejado los dos viajes no sólo en mis intenciones como artista, sino también, en lo más profundo de mi persona.

El inicio de la pandemia declarada en 2020 frenó momentáneamente la producción, la cual retomé en septiembre con decisión, porque almacenaba en mis carpetas un montón de bocetos. Día a día, obra a obra, por fin, a mediados de junio firmé el último de los treinta y dos dibujos de una serie que aún carecía de nombre firme, porque no acababa de convencerme el título provisional. Por el momento, lo importante era que en ella de apreciaba una compacidad y una sensibilidad en las que me veía reflejado.

 

NORGE: DEN STORARTEDE SJEL

Una vez que la serie reposó y decantó su esencia, vino el título. Noruega: el alma sublime surge, finalmente, por la sutileza que se desprende de su factura y por la evanescencia de sus imágenes. Aunque, paradójicamente, también por la grandiosidad material de algunas de las geografías que se representan sobre el papel. No es en vano que la traducción hecha al noruego sea Norge: Den storartede sjel, entendiéndose storartede no solamente con la acepción de sublime, sino también de magnífico, grandioso.

 

CONTENIDO

La serie la forman un total de treinta y dos obras de distintos formatos y medidas. Veintiocho de ellas están realizadas sobre papel Fabriano de acuarela, blanco natural, de 300 g; y cuatro, en papel de dibujo Schoeller Doria, mate, de 300 g. 

La técnica empleada es la de grafito en polvo, con procedimiento aditivo, primero, y extractivo, después; así como con retoques de lápiz de grafito de diferente dureza.

Para su exhibición en España están todas enmarcadas con listones de madera natural de cedro sin tratar y protegidas con cristal brillo y trasera de madera contrachapada, con márgenes entre la mancha y la enmarcación de siete centímetros.

 

DECLARACIÓN

Detrás de cada uno de estos dibujos a grafito existe algo más que una geografía concreta, con su mayor o menor grado de definición o enfoque. La colección en su conjunto resulta ser la descripción de un estado del alma, y no precisamente como una intención secundaria. Lo que se muestra es obvio: fiordos, formaciones rocosas, cascadas, caminos, construcciones nativas, brumas, nubes, agua vaporosa, glaciares, vegetación exuberante… Sí, todo eso es lo que se ve. Pero detrás de la tramoya se adivina un acercamiento a lo sublime, una atracción por la naturaleza que se debe, sobre todo, a la acendrada búsqueda de un sentido de la vida, casi como una vivencia religiosa. Y, en realidad, en esta serie todo eso se convierte en la persecución final, en el propósito capital que nos acerca al demiurgo. Transcurre este paseo noruego, quizá, buscando mi propio orden. Creo que, de este modo, he alcanzado una especie de autoconocimiento a través del paisaje: las nieblas, el agua, la fuerza de las montañas, la poderosa atracción de los valles y las delicadas transiciones de la materia lo hicieron posible.

 

OBRAS

 

NORGE 1
Grafito sobre papel, 10x 54 cm

 

NORGE 2
Grafito sobre papel, 15x 54 cm

 


NORGE 3
Grafito sobre papel, 35x 40 cm

 

 NORGE 4
Grafito sobre papel, 36x 40 cm

 

 NORGE 5
Grafito sobre papel, 36x 42 cm

 

 NORGE 6
Grafito sobre papel, 40X23 cm

 

 NORGE 7
Grafito sobre papel, 19X42 cm

 

 NORGE 8
Grafito sobre papel, 29X34 cm

 

 NORGE 9
Grafito sobre papel, 34X34 cm

 

 NORGE 10
Grafito sobre papel, 36X42 cm

 

 NORGE 11
Grafito sobre papel, 32X18 cm

 

 

 NORGE 12
Grafito sobre papel, 32X18 cm

 

 

 NORGE 13
Grafito sobre papel, 23X23 cm

 

 NORGE 14
Grafito sobre papel, 23X23 cm

 

 

 NORGE 15
Grafito sobre papel, 23X23 cm

 

 

 NORGE 16
Grafito sobre papel, 23X23 cm

 

 NORGE 17
Grafito sobre papel, 23X23 cm

 

 NORGE 18
Grafito sobre papel, 23X23 cm

 

 NORGE 19
Grafito sobre papel, 23X23 cm

 

 

 NORGE 20
Grafito sobre papel, 23X23 cm

 

 NORGE 21
Grafito sobre papel, 27x34 cm

 

 NORGE 22
Grafito sobre papel,  23x23 cm

 

NORGE 23
Grafito sobre papel,  23x23 cm

 

 

NORGE 24
Grafito sobre papel,  23x23 cm

 

 

 NORGE 25
Grafito sobre papel,  20x23 cm

 

 NORGE 26
Grafito sobre papel,  20x23 cm

 

 NORGE 27
Grafito sobre papel,  23x23 cm

 

 NORGE 28
Grafito sobre papel,  23x23 cm

 

 NORGE 29
Grafito sobre papel,  16x36 cm

 

 NORGE 30
Grafito sobre papel,  16x36 cm

 

 NORGE 31
Grafito sobre papel,  30x14 cm

 

 

  NORGE 32
Grafito sobre papel,  30x14 cm